Extracto de la carta del Angel
enero/ febrero 2007
CHINA: Cuando
Chuck Todd y su esposa Helena
me invitaron a que les acompañara en este viaje
especial a Beijing “corrí”
a responder el llamado. Al
descubrir que estábamos teniendo dificultad con nuestros intérpretes
busqué a Dios y con su ayuda el Espíritu Santo me capacitó para
predicar en
mandarín,
aún cuando no había predicado en chino
por más de treinta años. Inmediatamente el
Espíritu descendió sobre las personas; muchas
lloraban y hubo hermosas manifestaciones de la presencia y del poder
de Dios en los llamados al altar los cuales hicimos para las almas
hambrientas que buscan más de Dios después de tantos, tantos años. Las
iglesias que habían sido destruidas están siendo reedificadas.
Predicamos en una catedral nueva con capacidad para 2000
personas sentadas, la cual estuvo colmada en el día de su inauguración y
permaneció abierta para reuniones desde entonces. Alabamos a Dios por
los cambios grandes que estamos viendo en China.
