Amado intercesor:
“David
entonces se levantó con sus hombres, que eran como
seiscientos, y salieron de Keila, y anduvieron de un lugar a
otro. Y vino a Saúl la nueva de que David se había escapado
de Keila, y desistió de salir.” 1 Samuel 23:13
Cuando
lees esto, suena como si se tratara de un grupo de hombres
malos; y algunos lo eran. Eran el equipo multifacético de
David. Sus antecedentes eran muy cuestionables. 1 Samuel
22:1-2 describe lo sucedido así: “Yéndose luego David de
allí, huyó (de Saúl que trataba de matarlo) a la cueva de
Adulam” (justicia del pueblo)
La
Biblia los describe como un grupo de hombres tristes
“…cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo
supieron, vinieron allí a él".
No sólo ellos sino también todos aquellos que no tenían
suerte vinieron a David-perdedores, vagabundos y aquellos
que no encajaban en la sociedad. La Biblia dice: “Y se
juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba
endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de
espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como
cuatrocientos hombres". (1
Samuel 22:2) ¡Cuatrocientos hombres! Este fue el comienzo
del ejército más grande de Israel.
Vivían
una vida de peligro, vagando de un lugar al otro. Los espías
de Saúl siempre estaban a su acecho. David fue traicionado
con frecuencia por aquellos a quienes había ayudado. Año
tras año transcurrió hasta que al final de muchos años eran
seiscientos hombres. Andrajosos, sin casas, sólo con el
cielo como su cubierta de noche, los animales salvajes, las
serpientes y los hombres malvados eran sus compañeros en el
peligro.
Estos
hombres podrían haberse transformado en una banda de
terroristas; pero en lugar de esto se convirtieron en un
grupo importante, central del gran ejército de Israel bajo
el liderazgo de David. Sus actos de coraje se encuentran
registrados en 2 Samuel 23:8-39 y 1 Crónicas 11:10-47.
Hicieron hechos imposibles con la ayuda de Dios.
Los
grandes ministerios comienzan siendo pequeños. Cuando Dios
te dé un grupo central las personas que lo formen parecerán
ser personas rechazadas de la sociedad. Estas personas están
buscando algo y no saben aún lo que es, no encajan en ningún
lado, están descontentas donde están, y buscan y buscan de
lugar en lugar, hasta que las personas comienzan a llamarles
“piedras rodantes”. Algunas de ellas fracasaron en lo
que intentaron ser, otras simplemente fueron rechazadas por
la sociedad. Sin embargo la grandeza de Dios se encuentra
escondida en su interior y si perseveran ante los problemas,
las dificultades, la soledad y los peligros, se convertirán
finalmente en líderes valientes de los poderosos hombres del
ejército del rey David.
¡Qué
honor! ¡Los nombres de los poderosos hombres de David se
encuentran mencionados dos veces en la Santa Biblia! El ser
nombrado una vez representa un gran honor, el ser nombrado
dos veces es el más grande de todos los honores.
Quizás
sientes que no hay nadie, y que no encajas en ningún lugar.
Quizás todo el mundo piense lo mismo acerca de tí, sin
embargo quiero aconsejarte y pedirte que no te desalientes y
que no te des por vencido/a. Si desciendes a la “cueva de
Adulam”, el lugar donde Dios hace lo mejor de todas las
cosas, donde juzga todo de acuerdo a su justicia, y te
entregas a él y solo a él todas las cosas te ayudarán a bien
porque sabes que el prometió que: “Todas las cosas ayudan
a bien a aquellos que aman a Dios, a aquellos que conforme a
su propósito son llamados.” Romanos 8:28.
¿Es el
entrenamiento duro? ¿Sientes el deseo de renunciar? ¿Deseas
correr lo más lejos que puedes de la situación en la que te
encuentras?
Quiero
alentarte: ¡No te des por vencido/a! ¡Sigue adelante! Un día
muy pronto tu nombre estará en LA NOMINA DE HONOR DEL REY
POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE. Tú mismo/a la leerás… con
lágrimas en los ojos y me mirarás sonriendo y dirás:
“¡Hermana Gwen, lo logré! ¡Gracias por alentarme a no darme
por vencido/a!
Y te
responderé: “¡Lo sé! ¡Muchas veces estuve tentada a darme
por vencida también, sin embargo ambos lo logramos por la
gracia de Dios!”
Traducido al español por Fabiana Rodriguez. Departamento
de Traducción S & STF