|
Regresar a los artículos
Oración
por el avivamiento
STF Robert
Baldwin
Extracto de
la carta de oración de las S y STF
correspondiente
al día 16 de diciembre del año 2005
Señor, te pedimos que nos ayudes a centrar nuestra
atención en el avivamiento pues sabemos que podemos ir de un
lado al otro y olvidarnos de él. ¡Señor, no buscamos la
sanidad de las personas, ni tampoco el tener revelación
acerca de esto o de aquello, sino que buscamos la salvación
de las almas! Lo que necesitamos en este momento es que
recorras estas montañas y valles y que comiences a juntar a
los jóvenes. Señor háblales a sus corazones y pon
convicción en ellos porque tu Palabra dice que: “Ningún
hombre puede venir a ti a menos que tú lo atrajeres”. Tú
tienes las llaves. La puerta que tú abres ningún hombre
puede cerrarla y la puerta que tú cierras nadie puede
abrirla.
Padre, te pedimos que nos des tu ayuda divina. Te pedimos
Señor, que si es necesaria la visitación de ángeles, que éstas
tengan lugar. Sabemos que tú sabes como ablandar nuestros
corazones o endurecerlos de la misma manera en que lo hiciste
con faraón, es tan fácil para ti hacer tanto lo uno como lo
otro.
Señor oro para que comiences a ablandar los corazones, para
que les des a los pastores de esta localidad entendimiento
respecto a cuánto necesitan los unos de los otros, oro para que
comiences a unir el cuerpo de Cristo con tanto amor que sea como
huesos rotos que unen unos a otros.
Padre, tu Palabra dice que tú sabes como soplar tu aliento de
vida sobre los muertos. Tú hiciste esta pregunta: “¿Podrán estos
huesos vivir nuevamente?” Padre, te pedimos que pongas tu
Espíritu en estos huesos, que juntes hueso con hueso, que pongas
nervios, tendones y que respires tu aliento de vida en ellos.
Señor, el avivamiento es un milagro. Dios, es algo
sobrenatural, no del hombre. Señor algunas veces escogiste a lo
necio y débil del mundo para traer el avivamiento. Podría ser un
hombre que ninguno de nosotros vio aún. No obstante oro para que
si tienes un vaso escogido para el avivamiento, que el liderazgo
se haga a un costado y que voluntariamente diga: “¡Cualquiera
sea la voluntad de Dios que sea hecha!”
Oro para que nos humilles hasta el punto que tengamos tanto
hambre y sed por tus caminos, por tus palabras, y por tu
voluntad que no nos demos por vencidos, sino que permanezcamos
enfocados. Oramos para que este no sea sólo un pequeño
“programa” donde nos “tiramos flores los unos a los otros”, o
donde nos escuchamos mutuamente predicar y tratamos de
agradarnos a nosotros mismos y pensamos que somos alguien
importante.
Dios, estamos desesperados por el avivamiento. Necesitamos
ayuda del cielo. Oh Señor, oro en el nombre de Jesús, para que
tú comiences a moverte en cada uno de nosotros de una manera
más y más fuerte.
Sabemos por los estudios que hicimos acerca del avivamiento
en el pasado, que el hambre, la sed y la desesperación se
volvieron tan fuertes que las personas deseaban pasar sus horas
en oración esperando delante de ti. Señor, cualquiera que sea el
costo, sólo te pedimos que nos lleves a aquel punto, porque el
avivamiento no sucederá sin tu ayuda.
Señor, vemos en tu Palabra, en el libro de los Hechos, como
las personas estaban desesperadas y que muchas veces su
desesperación fue a causa de la persecución.
No estamos experimentando aquel tipo de persecución, sin
embargo estamos experimentando los dolores de parto de la
iglesia, porque sólo hay unos pequeños grupos de personas aquí y
allá que están tratando de detenernos. Y Señor no estamos
haciendo un impacto. Somos débiles. Somos un grupo de personas
enfermas. Al parecer no podemos permanecer de pie ni siquiera en
contra de la enfermedad en nuestros propios cuerpos. Es como si
el enemigo hubiera arrojado a nuestras familias en este o en
aquel camino y estuviéramos atrapados en la trilladora del
diablo. Dios oro para que tú de alguna manera rompas el yugo del
enemigo. Que coloques tu fuerza en el cuerpo de Cristo del
distrito de Newton hasta que podamos estar de pie y ser
responsables del avivamiento y que el enemigo huya a causa de tu
ira.
Señor sabemos que existieron tiempos cuando tú seguramente te
enojaste con Satanás porque lo expulsaste del cielo y te pedimos
Señor que te muevas a nuestro favor para salvar a las almas y a
nuestros niños. Señor, tú dijiste en Hechos que tenemos que
“salvarnos de esta generación perdida” y estamos en medio de una
generación perversa y malvada.
Sé que debemos mantenernos enfocados en esta localidad, sin
embargo todo nuestro país está lleno de violencia, las ciudades
están llenas de violencia, las drogas alcanzaron las zonas
rurales. Señor la violencia está yendo de aquí para allá, es
como un veneno. Se requiere de alguien como tú para detenerla.
Señor, sabemos que puedes hacerlo. Y es por eso que estamos
aquí esperando esta noche ante tí en oración. Oramos para que
abras los ojos de nuestro entendimiento para que podamos
percibir cuál es la esperanza de nuestro llamado, y que tú nos
fortalezcas con tu poder en el hombre interior. Que podamos ser
capaces de soportar cualquier clase de estratagemas o planes de
Satanás para desviarnos de nuestra meta del avivamiento que
deseas traer.
Señor te necesitamos. Necesitamos de tu mano extendida.
Extiende tu mano. Necesitamos los milagros de Dios. Señor, esta
generación necesita ver tu fuerza. Necesitamos ver tu poder,
necesitamos tener tu temor, el temor de Dios y una comprensión
mucho mayor del infierno. ¡Jesús, ayúdanos!
Gracias Espíritu Santo porque eres fiel. Te pedimos que
permanezcas aquí de una manera poderosa y que nos unjas. Sabemos
que estás complacido, sin embargo oramos Señor para que nos
lleves más allá en el nombre de Jesús. Amén.
Traducido al español por Fabiana Rodriguez. Departamento
de Traducción S & STF. |