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Junio / Julio 2007
Amado
intercesor:
“Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido,
han redundado más bien para el progreso del evangelio.”
(Filipenses 1:12).
Muchas veces atravesamos por pruebas duras y difíciles las
cuales no podemos entender. Pero algún día miraremos hacia atrás
y comprenderemos que Dios tenía un plan para nosotros el cual
era no sólo lo mejor para nuestras vidas sino también para él, y
esto es lo que verdaderamente deseamos.
“¡LAS PUERTAS DE HIERRO DE KIEV ESTAN ABIERTAS!”
Durante nuestra visitación del Espíritu Santo en el Tabernáculo
de Gloria la cual comenzó el día del funeral de Jim y se
extendió por treinta días, estaba decidida a no ir a ministrar a
Ucrania como lo había planeado. Cuando llamé para cancelar mi
viaje, el líder y pastor de la iglesia “New Covenant Fellowship”
(Comunión del Nuevo Pacto) Russ Porcella de Knoxville, Tennessee,
me alentó a esperar una semana más y me dijo que ellos orarían
para que Dios me diera una señal. Aquella noche Phil Vaughn, un
joven profeta, quien fuera uno de nuestros oradores durante las
reuniones, comenzó a hablar las siguientes palabras proféticas:
“Las puertas de hierro de Kiev están abiertas y una gran
cosecha espera para ser recogida.” Tomé esta palabra como de
parte de Dios porque Phil no conocía nada acerca de mis planes.
Al día siguiente llamé al ministerio de Russ y les dije que iría
a Ucrania. Aún creo que me moví dentro de la voluntad de Dios.
El equipo que viajó estuvo compuesto por cuarenta y un miembros.
Nos dividimos en ocho equipos más pequeños y fuimos a ocho
lugares diferentes de Ucrania. Cuatro de nosotros éramos de
Engeltal: Larry Groves, Linda Hartzell, Doreen Shurley y yo.
Sentía que tenía una deuda con Ucrania porque ella había
albergado a mis antepasados durante los días en que anduvieron
errantes al ser expulsados por causa del Evangelio de sus casas
en Suiza y Austria en el siglo XVII. Mi equipo ministró en el
lugar donde vivieron mis antepasados por cien años. Ellos se
dirigieron desde allí a los Estados Unidos posteriormente.
Ministré con lágrimas en mis ojos y con gratitud hacia los
descendientes de estas buenas personas quienes habían dado la
bienvenida a mi gente y tierra para cultivar en la cual habían
vivido en paz.
Lo
extraño es que este lugar se encontraba cerca de Chernobyl donde
había ocurrido la terrible explosión de la planta de energía
atómica veintiún años atrás. Gran parte de Ucrania quedó
destruida debido a este desastre nuclear. ¡Pasarán años hasta
que pueda ser habitada nuevamente! Visitamos una ciudad que
había sido evacuada de todos sus habitantes, aunque al presente
algunas personas están regresando para vivir allí. Nos contaron
acerca de una ciudad que había estado desierta por años, con
excepción de una mujer. Decidimos conducir hasta aquel lugar
para verle. Ella nos contó que toda su familia había fallecido y
que sólo ella quedaba con vida. No tenía electricidad, agua
corriente, ni tampoco contaba con ninguna de las comodidades
modernas; sus únicas compañías vivientes eran sus tres perros,
una vaca lechera y un ternero. Pasamos algún tiempo conversando
con esta señora y oramos por ella. ¡Nunca olvidaré la escena
fantasmal de una ciudad en ruinas y de una mujer valiente!
LAS PUERTAS DE HIERRO SE ABREN:
Al día siguiente miércoles 18 de abril regresamos a Kiev, la
capital de Ucrania. Fue mientras visitábamos la estatua de la
Dama de Hierro, símbolo del gran poderío militar de la antigua
Unión Soviética, que tuvo lugar mi accidente el cual cambió mi
futuro por los meses siguientes. Estaba tratando de bajarme de
un colectivo para turistas y no me di cuenta que había bastante
espacio entre el escalón y la acera, mis piernas perdieron las
fuerzas y me caí, quebrándome mi tobillo derecho, mi fémur
izquierdo justo arriba de la rodilla y mi hombro izquierdo. Las
personas del equipo me recogieron y pusieron en una silla de
ruedas. Un hombre que trabajaba en el lugar vino con una gran
llave y ABRIO LAS PUERTAS DE HIERRO Y NOS DEJO ENTRAR EN EL AREA:
¡De esta manera se cumplió la profecía!
TRASLADO DE EMERGENCIA EN AVION HACIA ALEMANIA:
Estaba confiando que mi accidente no había sido tan grave a
pesar de que había escuchado mis huesos crujir y quebrarse. Pasé
la noche en el hotel orando y esperando, sin embargo cuando
llegó la mañana aún tenía mucho dolor y decidí permitir que me
llevaran al hospital en una ambulancia. El reumatólogo, un joven
palestino proveniente de Gaza, me dijo con un tono serio después
de sacar radiografías cuán grave era mi lesión. Se ofreció para
operarme al día siguiente, sin embargo sentía que deseaba
regresar a los Estados Unidos si esto era posible. Después de
esperar un par de días volé con un doctor y sus asistentes en un
avión del hospital militar de los Estados Unidos en Alemania y
aterrizamos en la base aérea de Landstuhl aproximadamente a la
una de la mañana del día sábado 21 de abril. Tuve este
privilegio únicamente debido a que Jim era un oficial jubilado
de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
EN
LA AEROLINEA LUFTHANSA RUMBO A CHICAGO Y ARKANSAS:
Esperaba que me operaran en Alemania pero los doctores me
dijeron que no estaban dispuestos a realizar la operación, así
que tuve que volar de regreso a los Estados Unidos. El hospital
estaba muy ocupado con las verdaderas víctimas de la guerra en
Irak. Sin embargo me trataron con mucha amabilidad y pude
conocer a muchos cristianos maravillosos. Finalmente la decisión
fue trasladarme en avión por la aerolínea Lufthansa hacia
Chicago el 26 de abril. Me dieron un asiento en primera clase ya
que tenía que estar acostada durante todo el trayecto. Fue un
viaje largo pero finalmente llegamos. Me llevaron en una camilla
a través de la aduana y me pusieron en una ambulancia la cual me
condujo hasta el aeropuerto de Midway O´Hare, en donde otro
avión médico me esperaba para trasladarme a Fayetteville,
Arkansas. Llegué al Centro Médico Washington Regional a la
medianoche cansada y con dolor.
DIAGNOSTICO Y CIRUGIA:
Al día siguiente me visitó el Dr. Chris Hanby quien me tratara
cuando tuve mi último accidente. El doctor dio la orden de que
me hicieran nuevas radiografías y me dio el diagnóstico. El
Centro Médico Washington Regional cuenta con 12 salas de
operaciones pero todas estaban reservadas hasta el día miércoles
2 de mayo. Todos ustedes oraron y el día lunes 30 de abril por
la mañana me operaron. Dios hizo dos milagros esta vez: mi
tobillo derecho estaba casi sano y mi hombro izquierdo no
mostraba señales de fractura. ¡Gloria al Señor! La cirugía duró
dos horas y media debido a que parte del hueso que estaba
quebrado tenía que ser restaurado y colocar en su lugar una
placa con ocho tornillos. ¡Esto sucedió doce días después del
accidente! El miércoles 2 de mayo me llevaron al hospital de
rehabilitación Health South (Salud del Sur) en donde permanecí
hasta el día martes 22 de mayo, un día antes de que se
cumplieran seis semanas de mi accidente.
¡DE REGRESO A CASA!
Poco me imaginaba cuando partí de casa el 12 de abril que tantas
semanas pasarían hasta que pudiera regresar. En todos los
lugares a los que fui el Señor me dio oportunidades maravillosas
de testificar de él. Conocí a muchas personas buenas y amables
que trabajan fuerte durante largas horas para traer sanidad y
consuelo a los enfermos y a aquellos que están muriendo. ¡Sin
embargo ahora al fin me encontraba en casa! Mi staff maravilloso
quien había orado tanto por mi y permanecido fielmente a mi lado
había preparado todo para mi regreso a casa y me colocaron en la
parte recién construida que tiene un solo nivel. Regresé con una
mezcla de emociones. Larry conducía y a medida que descendíamos
el cerro hacia Engeltal me dijo: “Este es un nuevo comienzo”.
Inmediatamente me brotaron las lágrimas de los ojos mientras le
respondía: “¡Sí, y es un comienzo difícil porque es la
primera vez que papá Jim no estará aquí para darme la bienvenida
a casa!” Ayer fue el cumpleaños de Jim. La rama de Michigan
me envió unas flores preciosas en su memoria. Fue un gesto
hermoso y amable. Gracias mis queridos amigos.
Sus
oraciones y ofrendas de amor son muy importantes en este
momento. El trabajo está creciendo cada día. Hoy Cecilia, una
nueva Sierva del Tiempo Final llegó desde España. Sé que ella
será una bendición para todo el staff.
Si desea recibir
nuestra cartas de oración y la carta del ángel por correo
electrónico por favor escriba a la siguiente dirección
oficina@eth-s.org. Espero verle en nuestra próxima
Convención Internacional para todas las Naciones en
Canadá en el mes de agosto.
¡Estoy orando por usted!
Hermana
Gwen
Traducción
al español Fabiana Rodriguez. Departamento
de Traducción S & STF. |