Hermana Gwen Shaw
Extracto de
la carta de oración de las S y STF
correspondiente
al día 16 de diciembre del año 2005
Amado intercesor:
“Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las
ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le
pareciere.”
2 Samuel 10:12.
Cuando Policarpo, el gran discípulo del apóstol Juan fue
llevado al campo donde iba a morir como un mártir por el
Señor escuchó una voz del cielo que decía: “Sé fuerte
Policarpo y ESFUERZATE POR EL PUEBLO.” Nadie vió al que le
hablaba, sin embargo aquellos que estaban presentes en el
lugar y que pertenecían al pueblo de Dios escucharon la voz.
Muchos años después en el año 1555 en Oxford, Inglaterra,
Latimer y Ridley fueron atados a la hoguera para ser
quemados vivos. Cuando colocaron la antorcha encendida a los
pies de Ridley, Latimer gritó desde el fuego: “Esfuérzate
maestro Ridley, ESFUERZATE POR EL PUEBLO. En este día
encenderemos una vela en Inglaterra la cual confío que por
la gracia de Dios nunca se apagará. (Extraído del libro de
los mártires de Foxe).
El gran predicador de Inglaterra C.H. Spurgeon escribió
en su devocional del día 22 de junio llamado “Mañana y
Tarde” lo siguiente: “Cualquiera sean los problemas que
vengan ESFORCEMONOS POR EL PUEBLO, mostremos que no somos
como niños pequeños que pueden ser derribados por lo que
pudiera suceder en esta delicada condición de tiempo
pasajera. Nuestro país es la tierra de Emanuel, nuestra
esperanza está arriba en el cielo, y por lo tanto, tenemos
la misma calma que tiene el océano en verano. Veremos la
ruina de todo lo que nació en esta tierra y sin embargo nos
regocijaremos en el Dios de nuestra salvación.”
En estos días de vida tranquila y de fácil compromiso,
cuando lo bueno es malo y lo malo bueno, cuando no sólo las
leyes de justicia más altas, sino también la iglesia y sus
líderes viven con leyes insuficientes o incluso sin ley, no
resulta fácil ESFORZARSE POR EL PUEBLO. Sin embargo oro para
que ya sea que el año próximo traiga “infierno o inundación”
, o cualquier otra cosa cada uno de nosotros vivamos de
acuerdo a las leyes ordenadas por Dios. El hacerlo quizás
nos cueste amistades, trabajos, popularidad, prosperidad y
quizás inclusive nuestras propias vidas como le costó a
Policarpo, Latimer y Ridley. Sin embargo por la gracia de
Dios si no nos amamos a nosotros mismos más de lo que
amamos a aquel que murió por nosotros, se nos dará la gracia
de Dios para ESFORZARNOS POR EL PUEBLO.
Traducido al español por Fabiana Rodriguez. Departamento
de Traducción S & STF.